
BATMAN
La venganza es oscura

Desde que tengo memoria la mitología que rodea al “Caballero de la Noche” siempre me ha fascinado. Su oscuridad, sus contrastes, la dicotomía de sus personajes. Estamos frente al primer antihéroe de la cultura popular, un hombre millonario arrojado a la venganza por el asesinato de sus padres. El concepto de “Batman”, deriva en la posibilidad de que éste sí puede existir en el mundo real. La nueva visión de Matt Reeves, protagonizada por Robert Pattison, es en su yuxtaposición la aventura en cine más real y contradictoriamente fantástica a la fecha.
La trama es sencilla: Bruce Wayne se encuentra en su segundo año como el justiciero de la noche de Ciudad Gótica, la corrupción y el crimen están a tope en esta megalópolis, un auténtico basurero de escoria y desesperanza, envueltos en un contexto político adverso. Es aquí, cuando el Acertijo comienza a acechar con asesinatos que van hilados uno con el otro. Batman de la mano del Teniente Gordon deberá atrapar a este asesino en serie… al final el panorama es más grande de lo que hubieran imaginado.
El guion es exquisito de principio a fin, mezclando a la perfección las páginas de comics como: “The Long Halloween”, “The Zero Year”, “Batman: Year One”. Asimismo, con cintas del film noir noventero, específicamente con Fincher: “Se7en” y “Zodiac”, con una cereza en el pastel llamada, estética Burton. Su historia y diálogos nos intrigan en todo momento, la película te capta desde el minuto uno con su brutalidad y oscuridad, es para de verdad sujetarte del asiento y no poder dejar de ver la pantalla.
Producción, maquillaje, vestuario, sonido y más nos envuelven en una Ciudad Gótica que en esta ocasión se vuelve otro personaje, una urbe cancerígena y al borde del colapso. La noche abunda, la lluvia no se detiene. Súmenle a esto la batuta tan alta que puso el soundtrack de Michael Giacchino, logrando solemnidad, tragedia, esperanza y grunge noventero.
Finalmente, dos son los highlights de esta cinta: Uno, las impresionantes actuaciones de sus protagonistas; comenzando con el príncipe de Gótica, Bruce Wayne/Batman, un Robert Pattinson visual, silente, pero de una presencia imponente y sombría, es evidente el trauma, la juventud y la rabia que lo mueven en su actuar. Zoe Kravitz en su interpretación de Selina Kyle/Gatúbela, es vulnerable, sexy y una romántica empedernida con un magnetismo y química con Batman, solamente superada por Pfiffer y Keaton. Por si no fuera poco, los villanos: Un Paul Dano enfermo mental, resentido y calculado es brillante en sus breves apariciones, el concepto detrás del Acertijo es lo que más provoca terror que su actuar en si. Colin Farrell como el Pingüino, logra un fascinante gánster que hace muchísimo no veíamos en pantalla, simplemente extraordinario. John Turturro como Carmine Falcone está directamente salido de una cinta de Scorsese, delicioso. Y dos, la dirección de Matt Reeves, es calculada, divertida, sostenida, las tres horas de duración de la película se sienten cortas, queremos más, este universo en el que nos envuelve requiere su tiempo, su cocción, y lo logra, no podemos dejar de ver, sentimos que ya conocemos cada calle y esquina.
“Batman”, a pesar de tener una conclusión un poco forzada y prologanda, logra en todo su desarrollo, acto final e incluso con su sorprendente duración, dejarnos queriendo más. Batman está en casi el 95% de la película, y aún así pedimos más, esta versión detectivesca encanta y fascina, nunca habíamos tenido oportunidad de verla, y con esto no quiere decir que no haya acción, la película está cargadísima de una acción visualmente cautivadora y fascinante.
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“Batman” es de esas películas que se agradecen por su osadía, su oscuridad, su poca corrección política y el dejar a su autor hacer de los personajes lo que éste guste. Esta es de esas películas necesarias para reconfirmar que el género va más allá de multiversos, metaversos, crossovers y más… es más bien historia, ejecución e intriga. Más “Batman”, por favor.