
BETTER MAN
Historia de un mono y el circo llamado vida

Quizás este se vuelva uno de mis textos más personales, pero lo amerita dado el carácter de la película a analizar en este espacio. Comencemos con un flashback a 2005, año crucial en mi apertura musical, recién había conocido a mi máxima autoridad en este arte, su nombre es Madonna, ese sonido neo-disco de “Confessions on a dancefloor” me había sacudido por completo y comprendí lo que era ser una superestrella, al mismo tiempo el entenderme desde mi orientación sexual me hizo encontrar refugio en las y los representantes del entretenimiento pop, fue entonces que el beat de cierta canción llamada “Tripping”, que en sus versos nos dice “sé que viene pero habrá violencia, porqué creer que debemos sufrir en silencio, cuando un corazón está roto, no hay nada más que romper”… y es en este ejercicio de traducción consciente que mi experiencia al ver “Better Man” me quebró por completo, entendiendo que el mayor showman de los últimos tiempos, Robbie Williams, puede llegar a sentir el más profundo vacío e inseguridad que los mortales llegamos a tener.
“Better Man”, dirigida por Michael Gracey (“El Gran Showman” y “Rocketman”), nos presenta grosso modo una interpretación de la vida de Robbie Williams, en paralelismo con su docuserie de nombre homónimo al del cantante y compositor. Sin embargo, a diferencia de otros participantes del género biopic, esta cinta nos presenta a su protagonista como un mono (literal) que quiere ser famoso, ingresa a una de las boy bands más exitosas de Reino Unido, lo logra, pero en su rebeldía y deseo de trascendencia elige el camino difícil para convertirse en solista, lográndolo con creces, pero al costo de un frenesí de drogas, alcohol, sexo, depresión, ansiedad y autoestima de lo más baja.
Si bien pudiera catalogarse como un musical al estilo del gran “Rocketman” del mismo director, pero contando la historia de Elton John, “Better Man” obedece más a las reglas de un biopic tradicional, puesto que lo que vemos, más allá de los tintes irreverentes de su protagonista, es un drama de primer nivel. El elenco en general cumple al pie su función para acompañar a nuestro mono durante su trayectoria, sin embargo, no resulta del todo destacado.
Lo que si destaca es su dirección, la edición y por supuesto los efectos especiales, si bien hay un actor detrás de nuestro protagonista, el detalle técnico para mostrarnos las expresiones y emociones de nuestro personaje son de un detalle preciso e impactante, los números musicales resultan trepidantes y nos provocan hasta aplaudir en ciertos momentos como si fuera un show del propio Williams.
El guion, si bien escueto en los detalles, y de lo que los fans sabemos del cantautor, encuentra su punto brillante precisamente en escoger con que canciones acompañar este espectáculo, y cada una nos sumerge en el sentir y evaluación global de la psique de nuestro personaje, y es aquí donde hasta mientras escribo, tiembla un poco mi ser.
Entender hoy canciones como; “Come Undone”, “She´s the one”, “Rock DJ”, “Angels”, pero sobre todo “Feel”, me hicieron empatizar y comprender a uno de mis artistas favoritos desde otra perspectiva, y una sumamente humana. La experiencia se vuelve exponencial para la audiencia hispanohablante, pues con la ayuda de los subtítulos (y eso que un servidor tiene al 100% el idioma inglés), entenderlo desde tu lenguaje natal, lo eleva a otro nivel.
“Better Man”, como bien lo dice su título, resulta en su conclusión una suerte de reinvidicación para Williams, pero desde la perspectiva de lidiar consigo mismo de forma constante, la batalla nunca termina del todo con quién puede ser nuestro peor enemigo: nosotros mismos. Pero es en esta batalla, que el poder del arte y la creatividad son la fórmula para expiar los demonios, encontrar a tu tribu y volverte lo que tú quieras ser.
Hoy a la distancia, y entendiendo mi momento de vida, conectar con cintas de este corte me recuerdan la profunda vulnerabilidad de la naturaleza humana, pero también, son muestra de la gran resiliencia física y mental que podemos tener en esa eterna busquéda por el sentido, nuestro rol en este momento, hacerlo a nuestra manera, y como dice Williams… “solo quiero sentir amor real, sentir el hogar en el que vivo, porque tengo demasiada vida corriendo por mis venas desperdiciandose…”. Profundo.