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CÓNCLAVE

Política y religión en tiempos de polarización

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El poder es un tema recurrente en la narrativa universal, más que el dinero, este concepto como un todo lleva una connotación de; control, sumisión por parte de otros y el dominar bajo el precepto de que quien lo adquiere tiene la razón absoluta y el camino claro. El conseguir el poder nos ha llevado a conocer grandes personajes desde Frank Underwood en “House of Cards” hasta los Roy en “Succession”, e incluso basados en la historia, personajes reales como Rasputin. “Cónclave” es un manifiesto contemporáneo del poder en el siglo XXI retratado a través de este ritual dedicado a la elección papal.

“Cónclave” grosso modo nos cuenta la historia del Decano Lawrence (Ralph Fiennes), quien tras la muerte del Papa, deberá dirigir la elección. En ésta se enfrentará a una lucha de fe e institucionalidad donde poco a poco ser irá revelando la naturaleza humana que impera en la búsqueda de la posición máxima dentro de la iglesia católica.

Comenzando por el guion, basado en la novela homónima de 2016 escrita por Robert Harris, de la cual no tuve la oportunidad de tener el acercamiento, es un tour de forcé en términos de estructura para mantener en vilo a la audiencia, si bien se trata de escándalos, corrupción y guerra, estos conceptos son manejados de una forma solemne, jamás cayendo en el morbo, cada diálogo está estructurado de forma que nos va armando el suspenso, y solo nos deja una idea para irla masticando.

Por el lado de las actuaciones estas son sublimes, empezando por Ralph Fiennes, quien, en su rol como moderador de la historia, nos da todo un rango de emociones, pero siempre en el marco de la contención y la prudencia. Stanley Tucci por su parte, gran relegado en esta temporada de premios, nos regala uno de sus mejores trabajos en su trayectoria desde su posición como un cardenal ultraliberal. Mientras que Isabella Rossellini, muy breve en su participación, consigue contundencia con una escena.

La dirección a cargo de Edward Berger (“Sin novedad en el frente”), logra una cinta cohesiva, trepidante y de cocción precisa, muy alemán, es el rigor lo que lleva la cinta a un final sorpresivo, fuera del dogma y bastante reflexivo en términos de: ¿era el final correcto? ¿Es esta la gran encrucijada para entender el rol de género dentro de las religiones y sus instituciones?

“Cónclave” en resumidas cuentas, resulta ser un crisol del mundo actual visto a través de los estatutos y normas de la elección papal dentro de la iglesia católica. Dentro de su metraje la gran reflexión se dirige hacia la fe, la naturaleza humana, la polarización, la radicalización, la ambición y la vulnerabilidad de quienes son fieles a una deidad.

Una película que se debe de ver para generar diálogo, controversia y sorprendentemente unidad a través de la verdadera fe la cual nace, y como dice el protagonista de la cinta, de la falta de certeza… la certeza como el gran enemigo de la religión. Potente.

Una película que se debe de ver para generar diálogo, controversia y sorprendentemente unidad a través de la verdadera fe la cual nace, y como dice el protagonista de la cinta, de la falta de certeza… la certeza como el gran enemigo de la religión. Potente.

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© 2020 por Raúl Cedeño creado con Wix.com

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