
MUCHO, MUCHO AMOR
Lecciones para la generación woke

El recuerdo es frágil, traicionero a veces; sin embargo, si la hipótesis que vi planteada en el documental de Netflix “Mucho, mucho amor: la leyenda de Walter Mercado”, en efecto en algún punto de muchos veranos que compartí en casa de mis abuelos paternos o mi abuela materna, ya fuese en la cocina o la sala de estar, podría rememorar la imagen de un ser andrógino, vestido de capa de lentejuelas, voz tenue pero contundente, emanar de la pantalla de televisión y dictar con un positivismo extremo qué me deparaba del futuro acorde a mi signo zodiacal, para finalizar con un dramático “les dejo paz, pero sobre todo… mucho, mucho amor.”
Cuando se anunció la salida de este documental, la verdad lo primero que me removió a verlo fue la espinilla del morbo. El saber sobre las partes más íntimas de este ícono pop -incidentalmente también ícono gay, digo esto porque nunca salió del clóset-, conocer su ascenso y caída en el mundo del espectáculo y los noticieros. Y la verdad es que lo obtuve, pero el tratamiento, las sorpresas y las reflexiones que tiene este metraje fueron para mí lo que me dejaron el más grato sabor de boca.
Este documental es un recorrido de 360 grados en la vida de un ícono que, para los tiempos -y como el mismo lo dice- nació 100 años antes. Y en efecto, abordado a sus 87 años en este largometraje, el tour de forcé que fue su carrera trascendió más allá de su rol teatral del astrólogo televisivo. Fue un guía espiritual para muchos sectores de la población a nivel global, sobre todo en el continente americano, pero trascendió las fronteras menos imaginadas para alguien de su corte profesional. Por otro lado, es un retrato interesante de una figura que hoy conjunta lo más “progre” de la generación millennial y centennial: andrógino, pansexual, no binario, inclusivo y místico… ¡Y salía en cadena nacional y abierta en cientos de países décadas atrás!
Bailarín de formación, actor, artista, líder espiritual interreligioso y estrella internacional, Walter Mercado es uno de esos iconos pop que dentro de su extravagancia logró unir y conciliar, si bien las disciplinas difieren, pero en el mismo sentido que Liberace, Chavela Vargas o Juan Gabriel, es una de esas figuras que al transgredir fronteras, y otorgando su silencio ante coyunturas innecesarios dado su giro de mensaje, lograron causar más ruido y conversación que muchas figuras actuales que se jactan dentro de su tibio activismo, o su fuerte exhibicionismo, sin voltear atrás y ver que ya estaba el precedente y que hoy las libertades que gozamos, y el mensaje que debemos de dar, debe evolucionar y reconfigurarse.
Aún con las innecesarias y egocéntricas participaciones de Lin-Manuel Miranda y Eugenio Derbez, “Mucho, mucho amor: la leyenda de Walter Mercado”, es el mensaje final de un personaje y una carrera sin duda fascinantes. Quién hubiera imaginado… grata sorpresa.